
Luz pulsada para manchas del sol · Barcelona
Primero mirarlas, después tratarlas
Soy dermatólogo. Tus manchas las miro yo, con dermatoscopia, y si se pueden tratar, las trato yo. De acertar con el diagnóstico depende que se aclaren y que el tratamiento sea seguro.
Lo habitual son dos citas: la valoración primero y, si procede, la sesión de luz pulsada después.
¿Qué mancha tengo?
A simple vista no se sabe
Salen poco a poco: primero una en el pómulo, luego otra en la sien, y un día en el espejo te ves mayor de lo que te sientes. Casi todo el mundo las llama manchas del sol, pero en la misma cara y a la misma edad salen estas cuatro. Se parecen mucho, y ninguna se trata igual.

Léntigo solar
Marrón claro, de borde neto, donde más sol ha dado.
Responde bien a la luz pulsada.

Queratosis seborreica
Empieza plana y del mismo color que un léntigo.
Se quita, pero no con luz pulsada.

Melasma
Placas difusas y simétricas que van y vienen.
La luz pulsada puede empeorarlo.

Melanoma
Parece una mancha del sol, pero va cambiando.
Se biopsia. Nunca se trata con luz.
Y hay cientos de tipos de manchas más, cada uno con su tratamiento: efélides, la mancha que deja una inflamación al curarse, nevus, queratosis actínicas, poiquilodermia de Civatte, manchas por medicamentos o por un perfume al sol.
Por eso, antes de la luz pulsada, un diagnóstico
La luz pulsada intensa (IPL) no distingue: aclara el pigmento, sea de lo que sea. Sobre un léntigo solar es justo lo que buscamos. Sobre un melasma puede oscurecerlo, y sobre una lesión que había que biopsiar borra la pista que permitía diagnosticarla. Distinguirlas es mi trabajo de cada día. Y como además tengo el láser de CO₂ y los tratamientos en crema, no necesito que tu mancha sea de luz pulsada: te digo qué es y qué haría con ella.
La valoración
Te miro la cara entera, no solo la mancha que te preocupa
Casi nadie tiene una sola mancha, aunque venga por una. Por eso la valoración es de toda la cara, en tres pasos.
Te miro las manchas con el dermatoscopio
Una por una. Es lo que me permite distinguir un léntigo de una queratosis, y fijarme en la que no encaja con ninguna de las dos.
Te fotografío la cara con luz polarizada
Hace visible el pigmento que está bajo la superficie y que a simple vista todavía no se ve. Así sé cuánto daño solar hay y hasta dónde llega, no solo lo que asoma.
Te digo qué tienes y qué haría
Con todo delante decidimos qué se trata, con qué y en qué orden. Y también qué conviene dejar como está.
El aparato enseña; el que decide soy yo. Lo que resuelve un diagnóstico no es la máquina, sino todas las caras que he mirado antes que la tuya.

La sesión, cuando procede, va casi siempre en otra cita, y la hago yo. Si lo tuyo es sencillo y se puede resolver rápido, a veces lo planteamos el mismo día, pero no es lo habitual.
Dos casos de luz pulsada (IPL)
Esto es lo que hizo una sesión en estas dos pacientes
Un léntigo solar bien diagnosticado responde a la luz pulsada, y esto es lo que se ve. Lo que no se ve —el daño de fondo— es de lo que hablo justo debajo.




Son dos casos reales con una sola sesión, que es lo que recomiendo, y no una expectativa. El resultado depende del tipo de mancha, del tipo de piel y del sol que se tome después, y no todas las manchas responden igual.
4,9 de 5
Valoración media en Google Maps · 228 reseñas
Después de la luz pulsada
El sol que ya has tomado no se va
Lo que acabas de ver es la parte visible de algo que se ha ido acumulando durante años. La luz pulsada aclara lo que se ve, y lo hace bien, pero lo que hay por debajo sigue estando ahí.
Se dice que la piel tiene memoria, y es bastante literal: cada rato de sol deja pequeñas marcas en el ADN de las células de la epidermis. La mayoría las repara el propio cuerpo, pero las que no se reparan se quedan, y una de las cosas que hacen esas células es fabricar pigmento donde no toca. Esa es la mancha que ves.
Por eso no trabajo con la idea de una sesión y se acabó, sino con una sesión al año. Es lo que mejor resultado me ha dado: la piel va mejorando poco a poco, en vez de dar un salto y volver atrás.
Trabajo la luz pulsada de octubre a abril. Después de una sesión la piel tratada no debe tomar sol, y en Barcelona, de mayo a septiembre, eso es casi imposible de cumplir.
El mismo día
La sesión se hace con aire frío sobre la piel y se tolera bien.
Los días siguientes
Costras finas donde estaban las manchas, algo de rojez y, en pocos casos, un poco de hinchazón. No hace falta coger la baja.
A los siete días
Las costras ya han caído y la piel ha vuelto a su aspecto normal.
Al año
Revisión y, si toca, una sesión nueva.
Quién te atiende
A quién le vas a enseñar la cara
Soy dermatólogo y trabajo en la Unidad de Melanoma del Hospital Clínic de Barcelona, donde llegan las lesiones pigmentadas que en otros sitios no se resuelven. Veo manchas faciales todos los días, de todos los tipos, y hago cientos de sesiones de luz pulsada al año desde hace años. En la consulta la valoración la hago yo, y la sesión también. Y si lo tuyo no es para luz pulsada, te lo diré, y te propondré el tratamiento adecuado para el tipo de mancha que tengas.
- Dermatólogo · col. núm. 08-49574, COMB
- Unidad de Melanoma, Hospital Clínic de Barcelona
- Más de 100 artículos publicados sobre melanoma y lesiones pigmentadas
- Cientos de sesiones de luz pulsada al año
La valoración es una primera visita privada, de pago, en Diagnosis Dermatológica: Passatge de Ricard Zamora 1, en Barcelona.
